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viernes, 1 de junio de 2018

Ventajas de tener gatos durante el embarazo

Si pensabas que después de la entrada de "Ventajas de tener un perro durante el embarazo" no iba a haber más, es que no nos conoces lo más mínimo. Creemos además que esta es mucho más importante por el desconocimiento y el estigma que se les puso a los gatos para convivir con las mujeres durante esta etapa.Aunque ya hablamos y desmontamos la teoria de gatos y toxoplasmosis durante el embarazo en la entrada "Gatos y embarazo. Adios mitos.", ahora queremos tratar las ventajas que nos trae compartir con ellos estos momentos.
    Tener un gato en casa son todo ventajas, te voy a dejar alguno de los beneficios de compartir tu vida con uno:
  • Reduce el riesgo de ataques cardíacos
  • Ayuda en la depresión
  • Mejora el sistema inmunológico
  • Disminuye el riego de enfermedades cardiovasculares
  • Reduce el estrés y mejora es estado de ánimo
  • Reduce el riesgo de accidente cerebrovascular
  • Ayuda a prevenir el asma entre los niños
  • Reduce la ansiedad
  • Baja los niveles de trigliceridos
  • Disminuye la posibilidad de desarrollar alergias
     Esos son algunos de los beneficios, podemos añadir que nunca te sentirás sola, que dan mucho cariño y alegría a tu casa, que con ellos no te aburres si les das herramientas para jugar e investigar, etc. Pero la cosa acaba ahí, porque si además estás embarazada, los beneficios son más.
  • Se vuelven superprotectores: durante el embarazo estarán muy pendientes de ti, buscarán protegerte y darle calor al bebé. También notarás como su cunita, el cochecito y el resto de sus cositas tienen que pasar por su supervisión dejando imágenes mucho más que tiernas.
  • Su ronroneo: durante el embarazo su ronroneo aumentará, y su función será únicamente calmarte y transmitirle a tu bebé tranquilidad y bienestar. Y Nos pasa como con los perros, esa tranquilidad que nos da en estos momentos de desajuste hormonales es una benición para nosotras, es decir, un gato te ayuda a mantenerte un poco más cuerda, pero los pobres tampoco hacen milagros.
  • Entienden las barreras: que hagan todo lo anterior no siempre significa que se vuelvan pegajosos y pesados. Ellos entienden  y ponen límites, y aunque la curiosidad y la tranquilidad que les da la futura habitación y cositas del bebé, entenderán perfectamente que no deben estar ahí todo el tiempo.
  • Nos dan seguridad: tenerle cerca te da seguridad siempre. Te avisa si se acerca algún extraño, si hay algún otro bichito en casa, etc.
  • Te preparará para ser madre. igual que con los perros, en nuestra casa siempre nos referimos a nosotras como sus mamás, apuran paciencia, te llenan de orgullo con cada logro, te preocupan cuando están malitos, son los mejores maestros para la maternidad.
    Pero no acaba ahí, porque aún hay más cositas que podrás vivir si tienes a un gato en casa durante tu embarazo, estas son experiencias personales nuestras y de gente de alrededor:
  • Mila fue nuestro primer test positivo. Ella antes que nadie sabía que algo se cocía en mi tripita, se frotaba con ella y la olia. Ya no se tumba sobre ella, ahora lo hace sobre las piernas o el pecho y posa su cabecita y me lame con su lengua de lija la tripota mientras ronronea a ritmo del corazoncito del peque Asón. Este embarazo también es suyo. Bast que es más de estar con Mamá que con Mami, ahora la sigue por toda la casa, y siempre se tumba cerca de la tripota de Mami para ronronearla con fuerza.
  • Olvidate de estar sola ya estés en la cama o en el baño, ellos estarán ahí, acompañándote, vigilándote y protegiéndote del mosquito se ha colado en casa.
  • Les notarás mucho más cuidadosos contigo, ya no te saltarán encima, procurarán no cruzarse entre tus piernas, etc.
     

     Pero lo mejor será cuando llegue el bebé, porque después de los 9 meses tratarán de acercarse al nuevo miembro de la familia, querrán confirmar que es la misma personita a la que han cuidado y protegido durante el embarazo para seguir haciéndolo ahora. Para tu bebé, la convivencia con un gato le ayudará a ser independiente y sociable, favorecerá también el desarrollo motriz, intelectual y además le expones a más bacterias, por lo que haces que su sistema inmunológico sea más resistente.
     Todo esto puede ofrecerte un gato en esta etapa, y seguro que muchas otras cosas más, a cambio solo tienes que cumplir las mismas normas que con un perro:  tener su cartilla sanitaria al día con todas sus vacunas y desparasitaciones, evitar el contacto directo con sus escrementos y lavarte mucho las manos. Las medidas higienicas y veterinarias son tan importantes para tu amigo peludo como para ti y tu pequeño. Si auún tienes miedo por todas esas chorradas que te han dicho o has oido sobre la toxoplasmosis y los gatos, te recomendamos que leas la entrada "Gatos y embarazo. Adios mitos".


     "Espero que os haya gustado y ayudado esta entrada, recuerda que el hecho de que vayáis a ser uno más en la familia no significa que nadie sobre. Y sino tienes a ningún amigo peludo en casa, quizás este sea un gran momento para dar la oportunidad a alguien que la esté esperando, los refugios y perreras por desgracia están llenas de saquitos de mimos cubiertos de pelo y con cuatro patas, además si adoptas, estás salvando dos vidas, la del que te llevas a casa y la de quien ocupará su hueco en el refugio. Adopta, no compres."



domingo, 13 de mayo de 2018

Gatos y embarazo. Adios mitos.

¿Cuántas veces habrás oído eso de "embarazo y gatos peligro"?

     Uno de nuestros miedos al quedarnos embarazadas era ese, no el convivir con gatos, sino lxs tontxs que nos íbamos a encontrar y nos insistirian en "que sí la toxoplasmosis", "que sí las infecciones", blablabla... Por suerte (para ellas) ni nuestra ginecóloga ni nuestra matrona son contrarías a convivir con gatos durante la gestación. Aún así vamos a explicar un poquito a que se debe esto.

     Empecemos por lo básico ¿Qué es la toxoplasmosis?

     La enfermedad conocida como toxoplasmosis está causada por un parásito unicelular llamado Toxoplasma gondii, de distribución mundial. Pocos de los infectados presentas síntomas, porque basta para controlarlo ser una persona con un sistema inmunológico sano. Sin embargo, a mujeres embarazadas y personas inmunodeprimidas puede provocarles serios problemas de salud.
Ciertos "profesionales" de la salud y personas de toda clase social y cultural aconsejan erróneamente deshacerse de los felinos de la casa durante el embarazo. Decimos erróneamente porque cientos de estudios han demostrado que la convivencia con gatos durante la gestación no es peligrosa si se tienen unas medidas higiénicas básicas. Aún así, los refugios reciben muchísimos animales abandonados por este motivo. ¡Cuánto daño hace el desconocimiento! Por cierto, ¿Sabrán estos "profesionales" y sabelotodos que el abandono es un delito?

      Vamos a explicar cómo ocurre el contagio de esta enfermedad. Para empezar nos gustaría usar las palabras del ginecólogo Dr. Oiol Genover que en la visita de un prestigioso hospital de Barcelona decía: "La transmisión directa de gatos a personas es extramadamente difícil. Para que una persona se contagie tendría que comerse directamente las heces de un gato INFECTADO, cosa que es muy rara ¿verdad?. Es decir, la convivencia con un gato no conlleva ninún riesgo si se da una buena alimentación, desparasitación periódica y una correcta eliminación de su materia fecal (No comas caca de gato, por si no lo has entendido).



Todo esto hace falta para infectarse por el gato:

  • Que sea la primera vez que el gato se infecte en su vida.
  • Que no haga más de tres semanas de la infección
  • Que las cacas se dejen más de 24h en la bandeja.
  • Que las cojas con las manos desnudas y luego te lleves las manos a la boca sin lavarlas antes.
  • Que la persona no se haya infectado antes.
       Es decir, el gato solo puede infectarse una vez en su vida, y solo puede contagiarte si te comes o lames sus cacas en un periodo de dos semanas desde su contagio. Creo que coincidirás con nosotras en que ya seas una mujer embarazada, un luchador de sumo profesional o un ingeniero en aerodinámica, el contagio orofecal para contraer esta enfermedad a través del gato, queda un poco lejos de tus hábitos normales de conducta o tus gustos culinarios...

     En cambio, aquí te describimos las otras formas de contraer la toxoplasmosis:

  • Comer verdura cruda sin estar muy bien lavada.
  • Comer carne poco hecha.
  • Comer fruta sin estar muy bien lavada
  • Comer legumbres crudas y mal lavadas.
  • No lavar bien los utensilios de cocina tras estar en contacto con carne cruda.
  • Trabajar sin guantes la tierra, plantas, fertilizantes, etc.
  • Por transfusiones de sangre.
      Desde nuestro punto de vista es bastante más sencillo contraer esta enfermedad por otros medios que por un gato. y como dice nuestra amiga Xana, si estás embarazada y por la noche te entra hambre, resiste, lo que hay en la bandeja del gato no son Conguitos.

      Si eres una mamá gatuna y estás embarazada y por casualidad das con algún "profesional" de la salud o algún sabelotodo que te anima a deshacerte de tu gato, por favor, date el gustazo de debatirle todo, pídele estudios demostrados, y recuérdale que tu gato también es tu familia, y que el hecho de que vayáis a ser uno más no significa que nadie sobre.


      La experiencia de vivir con un gato este momento es mágica, su comportamiento, sus curiosidades... Lo hace aún más divertido y especial.






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