viernes, 13 de julio de 2018

Miedos durante el segundo trimestre de embarazo

Ahora que vamos llegando al final de este segundo trimestre, queríamos hacer una entrada con los miedos más comunes que nosotras y personas cercanas hemos pasado.


  • Por supuesto el miedo principal es si todo va bien. Desde la semana 12 más o menos no has vuelto a ver a tu pequeño, y puede que aún sea pronto para sentirle moverse, y aunque sabes que el mayor riesgo ya ha pasado, siempre sabes de algún caso o te cuentan sobre alguien que no fue como esperaba y terminó perdiendo al bebé. Una vez que llegas a la semana 20, llega la ecografía morfológica, esa a la que todas vamos con tanto miedo, en la que miran y remiran a tu pequeño, miden, comprueban malformaciones, etc. Si superas está prueba y te dicen que todo está bien, te relajarás tanto que comenzarás a vivir y disfrutar del embarazo como nunca pensaste. Aunque a quien queremos engañar, ese miedo nos acompañará hasta que nos pongan a nuestro hijx encima y nos digan que está todo bien.
  • Aunque no es nuestro caso, muchas mujeres tienen miedo a que el malestar y los incómodos síntomas del primer trimestre continúen durante este segundo. Lo normal es que vayan desapareciendo, pero cada mujer y cada embarazo es diferente, y puede que persistan. Si es así, ánimo, esto merece la pena, o eso dicen.
  • Si has leído, o te han contado algún caso al respecto, también puedes estar preocupada por un parto prematuro. Aún es muy pronto, y aunque desde la semana 23, más o menos, es viable la vida de un pequeño fuera del útero (con respirador, incubadora, etc), somos conscientes de que para que nuestro bollito salga bien, tiene que estar más tiempo aún en el horno, y sentir los movimientos, las contracciones y los dolores provocados por los dos anteriores más la subida progresiva del útero, puede hacerte confundir las molestias habituales con un parto prematuro y que tu cabeza te juegue malas pasadas. Ten paciencia, no tiene por qué pasar nada, y si te cuentan la historia de alguien conocido, convencete que por probabilidad, a ti ya no te va a tocar. Y recuerda, que el estrés, la ansiedad, y tú malestar, se lo contagias a tu pequeño y tiene unos efectos que queremos evitar por encima de todo.
  • A partir de la semana18 puedes empezar a notar los movimientos de tu renacuajo, en nuestro caso, Mami notaba incluso antes una sensación como de bolsa de agua moviéndose dentro, luego eran como gases, pero el mismo día de la eco de las 20 semanas notó la primera patada. Creemos que se debe a que ya con la tranquilidad de que todo estaba bien, Mami empezó a disfrutar incluso más el embarazo y ser más consciente. Notar como se mueve es muy relajante, aunque sea para despertarte a las 4 de la mañana, sabes que está bien, te acaricias la tripota, le dices que no es hora, y a dormir. Pero si de pronto te das cuenta que llevas horas sin notarlo, ahí aparece la angustia y el estrés. Esta misma semana nos pasó, Mami se asustó porque llevaba horas sin notarlo, hacía mucho calor, llevaba días sin dormir y ni el agua fría, la Coca-Cola (sin cafeína), el chocolate o cualquier otra cosa hacía que se moviesen. No fue hasta la noche, que refresco algo el ambiente, cuando sentimos de nuevo moverse al enano, fueron unas horas largas, pero ya nos dejó algo claro, incluso antes de nacer, lleva tan mal el calor como Mamá. Si notas que no se mueve, ni bebiendo o comiendo algo con lo que siempre lo hace, y ha pasado bastante tiempo, acércate a tu centro de salud o a urgencias, en un momento te pondrán el doppler para escuchar el latido. Seguro que una vez lo oigas volverás a notarlo pronto.

Si eres una mamá hipocondríaca, puedes comprarte un doppler por internet para escuchar los latidos de tu bebé en casa,  aunque una vez que sientas como se mueve no te hará falta, se de muchas mujeres que les ha ayudado tenerlo.

Estos son los miedos más comunes, pero seguro que nos hemos dejado alguno. ¿Cuales tuvisteis vosotras?

martes, 10 de julio de 2018

Beneficios del mar en el organismo

Que maravilla esto del mar y el embarazo.¿Sabes cómo afecta el mar a tu organismo? Te dejo una pequeña lista con sus beneficios:


  • Tiene propiedades curativas para prevenir las afecciones cutáneas.
  • La brisa marina actúa como un spray natural rico en yodo que regula la glándula tiroides.
  • Su alto contenido en iones negativos refuerza los mecanismos de defensa.
  • Previene enfermedades respiratorias como la bronquitis.
  • Fortalece los músculos y articulaciones. 
  • Su alto contenido en magnesio produce una relajación que reduce el estrés y la ansiedad 

  • Ayuda a corregir las deformaciones de la columna.

  • Produce un efecto depurativo y adelgazante, y corrige déficits nutricionales.

  • Contiene sustancias antibacterianas que favorecen los procesos de cicatrización y previenen las afecciones de la piel como la psoriasis.
  • El simple hecho de bañarte en el mar, donde el cuerpo pesa el 10% menos de lo que pesa fuera, te aportará una agradable sensación de ligereza y relajación.
  • Además, en el agua el cuerpo cambia de presión, lo que mejora el retorno venoso y linfático aliviando los problemas de circulación, la celulitis y las varices.
  • El movimiento de las olas, por su parte, es un hidromasaje natural de lo más efectivo.
  • Caminar por la arena de la playa favorece la circulación y forlalece la planta de los pies, al ejercitar la capacidad de agarre de éstos al suelo.
  • Las algas aportan vitaminas, oligoelementos y minerales a la piel, purificándola.
  • Y los parafangos (mezcla de arcillas y parafina) ayudan a aliviar las molestias de espalda. 


¡Así que todos a disfrutar de la playa!

viernes, 6 de julio de 2018

Infección de orina durante el embarazo

Sabemos que las mujeres siempre tienen más posibilidades de sufrir una infección de orina que los hombres debido a su fisiología, pero durante el embarazo las posibilidades se duplican por los siguiente motivos:
  • El aumento de la hormona progesterona provoca la relajación de los músculos de la vejiga, con lo cual es más difícil vaciarla por completo y se eleva el riesgo de reflujo de la orina, lo que puede provocar que la orina vuelva a subir hacia los riñones.
  • La progesterona también relaja los músculos de los uréteres (las vías que conectan la vejiga y los riñones) dilatándolos y provocando que el flujo de orina se haga más lento, por lo que tarda más tiempo en atravesar las vías urinarias y eleva el riesgo de que las bacterias se reproduzcan y actúen.
  • Durante el embarazo, el pH de la orina cambia, se vuelve menos áciday más propensa a contener glucosa, elevando así el riesgo de proliferación de bacterias.
  • También durante el embarazo aumenta la descarga vaginal, y ese aumento de flujo provoca humedad en nuestra ropa interior.
  • Si la infección sube hacia los riñones (es una de las enfermedades graves más comunes durante el embarazo), es posible que la infección pase al riego sanguíneo, lo que pone en serio riesgo tanto al bebé como a ti, por eso tenemos tantos análisis de orina durante el embarazo. Si esto ocurre puede provocar un parto prematuro, retrasar el crecimiento uterino e incluso provocar una muerte fetal.
  • Para prevenir esto, lo que tenemos que hacer es estar muy atentas a los síntomas para reconocerlo lo antes posible:
  • Dolor o quemazón al orinar.
  • Necesidad continua de ir a hacer pis y no poder.
  • Tener muchas ganas de hacer pis y que no salgan más que unas gotitas cada vez que vas al baño.
  • Apreciar un color más turbio, sangre o mal olor en la orina.

     Si reconoces cualquier de estos síntomas es muy importante que acudas cuanto antes a tu médico o matrona para realizar la prueba y te den antibióticos para cortar la infección mi antes posible.

     Os vamos a dejar algunos consejos que nos han ido dando profesionales, mamás y futuras mamás:
  • Beber mucho agua.
  • No retener orina, aunque tengas que ir al baño cada cinco minutos.
  • Orinar y beber después de mantener relaciones sexuales.
  • Estrena las medidas higiénicas.
  • No uses jabones fuertes.
  • Utilizar ropa interior de algodón , evitar prendas sintéticas y exageradamente ajustadas.
  • No utilices toallitas sanitarias o salvaslip que mantendrán la humedad en contacto, es preferible que te cambies varias veces al día de braguitas, tanga o lo que prefieras.
  • En la playa no te quedes mucho tiempo con el bañador o bikini mojado.
  • Ingiere alimentos ricos en vitamina C
  • Bebé a varias veces por semanas zumo de arándanos.

     Como veis es un tema serio, así que estate atenta y actúa en cuanto notes cualquier síntoma. Esperamos haberos ayudado. Cómo siempre si tienes alguna corrección, consejo o piensas que se nos ha escapado algo, por favor, haznoslo saber. Hasta la próxima.

miércoles, 4 de julio de 2018

¿Otra vez al baño?


Queridas, me he convertido en el "Cocolín pipí, ¿os acordáis de ese muñequito tan simpático de rasgos y cuerpo redondeado que según le dabas un poco de agua hacia pipí? Pues esa soy yo ahora, pero a mí no hace falta apenas darme agua.

El aumento de la frecuencia de las ganas de orinar es un síntoma precoz de embarazo, ¿y por que? ¡BINGO! Por nuestras queridísimas hormonas que se dedican a volvernos locas, que mira que nos preparan para esto del embarazo y de ser madres, pero si sobrevives a la montaña rusa hormonal, no habrá niño que pueda contigo. Las hormonas provocan que tu sangre fluya más rápido por tus riñones, así que tú vejiga se llena cada dos por tres.

Otro de los motivos es por el aumento del volumen sanguíneo en tu cuerpo, que durante el embarazo irá aumentando hasta llegar a un 50% más que antes de estar embarazada. Así que tus riñones trabajan mucho más para procesar todo ese líquido adicional que va a parar a tú vejiga.

El motivo más obvio de tener que orinar tan frecuentemente es el aumento del tamaño del útero. A medida que va creciendo va oprimiendo la vejiga (y otros órganos) y de ahí las ganas continuas de miccionar. Yo me imagino al enano abrazándola a modo de almohada, o dando patadas en modo antiestres. Durante el primer trimestre el útero está encajado en la pelvis, y aunque aún es pequeño, está creciendo y comienza a predionar. Según avanzas hacia el segundo y el útero sube, puede, sólo puede, que sientas algo de alivio respecto a esto, pero no siempre ocurre. Por supuesto el tamaño de la barriga influye, si es un embarazo múltiple, si tienes mucho líquido, si el bebé es muy grande... Pero vamos, que yo no puedo salir de casa y estar fuera o lejos de un baño más de una hora. Según dicen, si ahora lo sufres prepárate, porque en el tercer trimestre tendrás que llevarte un orinal en el bolso. Como dice mi compañera "la rubia", te conocerán en todos los bares de tu paseo diario, y al final hasta te perdonarán el botellín de agua que les compras por hacer gasto al usar el baño.

Y es que sí, estar embarazada es muy bonito, pero todo el día subiendo y bajando pantalones oye, y cuando llega la noche... Se supone que duermes mucho, también cosa de las hormonas y el trabajo extra que hace tu cuerpo para crear y nutrir a tu pequeño, pero de eso nada, cada dos horas en pié para ir al baño, ¡así no hay quien descanse! Para evitar esto prueba a hidratarte bien durante el día, y a medida que se acerque la noche reduce la ingesta de líquidos, aunque sinceramente, te va a dar igual, te vas a levantar de todas formas. 

Si quieres tener algo más de control evita bebidas como el café, el té, refrescos o el alcohol (no creo que lo bebas, pero por si acaso),  ya que tienen un efecto diurético.
Cuando vayas al baño procura vaciar del todo tu vegija, inclínate hacia delante para vaciarla por completo. Y bajo ningún concepto te aguantes, en cuanto tengas ganas ve al baño, la retención de orina voluntaria durante demasiado tiempo puede provocar perdidas, ya que los músculos de tu suelo pélvico pueden ir debilitándose debido al peso y los cambios físicos. Con el paso del tiempo (y por supuesto ymtras el parto), puede aparecer la incontinencia urinaria por esfuerzo, es decir, que se te escape alguna gotita al reír, toser, estornudar, coger peso, etc. Para esto querida, prueba los maravillosos ejercicios de Kegel,  es algo muy sencillo y que no puede faltar en ninguna mujer, embarazada o no.

Una vez des a luz, los días justo posteriores orinarás aún más, pero una vez eliminados los líquidos retenidos durante el embarazo, todo volverá a ser igual que antes (o casi).
Por otro lado, mantente alerta, porque las ganas frecuentes de orinar puede ser una señal de infección de orina, que por desgracia, también es bastante común durante el embarazo. Digo mantente alerta, porque sino la tratas, puede complicarse y acabar en una infección renal y/o un parto prematuro. Si hasta ahora no has tenido una infección de orina los síntomas para identificarla son los siguientes: dolor o ardor al orinar, aparición de sangre en la orina y la necesidad urgente de ir continuamente a orinar y echar sólo unas gotitas. Hablaremos más sobre la infección de orina en nuestra próxima entrada.

Esperamos que esta entrada os haya ayudado, o al menos, haberos amenizado la última visita al baño.  Os dejo que mi vejiga está a punto de estallar. Recuerda, que si tienes algún apunte, corrección, duda o lo que sea, tienes aquí mismo el apartado de comentarios o a la derecha el formulario para ponerte en contacto con nosotras por privado. ¡Hasta la próxima meonas!

lunes, 25 de junio de 2018

Embarazada y a la playa

Por fin es verano, y por fin es tiempo de playa. Ya ha llegado el calor y con él las ganas de refrescarse dándose un baño, lucir tripota mientras paseas por la orilla, dibujar te cosas en ella con la arena...

     Claro que ir a la playa ahora, no es lo mismo que antes, ahora tienes que cuidarte un poco más y cuidar de ese pequeño pasajero que llevas contigo. Hoy os traemos pequeños consejos para disfrutar de un buen día de playa o piscina.

     Procura hidratarte continuamente. La deshidratación puede fastidiarte el día y hacer que alguno de los molestos síntomas del embarazo se agraven y te acompañen durante tu estancia. Procura tener a mano agua fresca y algo de fruta para ir reponiendo según pasan las horas.
  • Evita las horas más fuertes de sol. Aunque ir a pasar el día entero es algo que apetece, quizás evitar las horas centrales sea la mejor idea, sobretodo si el embarazo ya está bastante avanzado o te sientes incómoda o débil con los síntomas del primer trimestre.
  • Utiliza una buena protección solar. Entre los cambios que tu cuerpo está sufriendo se encuentra el de la producción de melanina, sino usas un buen protector pueden aparecerte manchas en la piel que puede que no se quiten pasado el embarazo. Otra cosa que debes saber es que si le da mucho el sol a la línea alba, está puede oscurecerse, sino quieres que ocurra, decantate por un bañador en vez de bikini.
  • Aunque lucir tripota con nuestro bikini es algo que nos encanta, debes saber que la exposición a tanta claridad (luz del sol directa en tu barriga) puede afectar al ritmo de sueño de tu bebe. Así que si vas a estar al sol durante las horas más fuertes, quizás sea más recomendable un bañador. Además si tienes la piel muy tensa debido al gran tamaño ya de tu barriga, es más probable que sufras quemaduras, así que si optas por el bikini, recuerda echarte crema de forma muy constante y con un factor alto de protección.
  • Aprovecha para nadar en el mar. Es una de las cosas más sanas que puedes hacer durante el embarazo. Eso sí, procura no alejarte mucho de la orilla y a poder ser ve siempre acompañada por si sufres un tirón, mareo... Por otro lado a la hora de entrar y salir, procura que las olas no rompan ninen tu barrigota ni en tu espalda.
  • Si estás ya en esos últimos meses cuando ya te sientes más torpe, te cuesta levantarte e incorporarte, lo ideal es que optes por una silla de playa y una sombrilla para resguardarte, así, en plan dominguera.
  • Pero para nosotras lo mejor es pasear por la orilla. El agua fresca golpeando en tus piernas ejerce un efecto vasoconstrictor, durante el embarazo es muy común sufrir inchazon y pesadez de piernas, y el agua fresquita más el masaje de la arena en tus pies favorecerán a reducir el edema. Sin duda es el mejor lugar para realizar tus paseos diarios y prepararte así para el parto. Además de poder absorber a la vez las propiedades del agua marina.

Así que no lo pienses y déjate llevar. Prepara la bolsa y a la playa. Mami todas las mañanas va a andar, también tenemos suerte de vivir en una playa de 7km de larga, así que ir y volver la aseguran la actividad diaria mínima para seguir manteniéndose en forma.

jueves, 21 de junio de 2018

Acuérdate de tu pareja, no la dejes de lado.

¡Bebé a bordo! Enhorabuena familia. Aunque un embarazo sea una decisión de dos (normalmente), no es un secreto que una de las partes "vivirá más de cerca" este proceso. La mamá gestante creará un vínculo con el bebé que quizás la pareja tarde más en lograr y puede llegar a envidiar en ciertos casos.

Es muy posible que el embarazo te haya absorbido mental y físicamente, que tu día a día haya cambiado y que hayas reordenado tus prioridades y gustos. Probablemente tus hábitos de lectura también hayan cambiado, y hayas cambiado al Christian Grey por revistas de bebé, catálogos de productos y libros de cocina (woow ¡que subidón!).

Pero en todo este proceso de cambio, también es muy probable que sin darte cuenta,  hayas dejado algo de lado a tu pareja. Tus hormonas están preparando tu cuerpo y también tu mente para la llegada de tu pequeñx, y hace que tu percepción sobre tu cuerpo, tu entorno y tú misma cambie por completo.
Recuerda que serás la primera en notar a tu bebé, que sus m
ovimientos será a ti a quién despierte por las noches y que tú pareja probablemente se muere de ganas por sentir lo mismo. Tú vínculo con él ya es enorme, y estás más centrada en él de lo que piensas. Buscas a tu pareja para que te toque la barriga y le sienta, le hablas a todas horas sobre lo mismo, quieres que su vida también gire en torno al embarazo, etc. Pero ¿cuánto hace que no tenéis un ratito para vosotrxs? ¿Cuánto hace que no preparas una cena romántica o salís a cenar como antes? ¿Cuánto hace que no le sorprendes con algo que no tenga que ver con el bebé?

Estoy segura que tu intención en ningún momento ha sido dejar de lado a tu pareja, pero que sin darte cuenta lo has hecho, que acabas de darte cuenta que las hormonas en revolución solo las tienes tú y que ella o él bastante tiene con aguantar tus cambios de humor, tus ideas de pinza y tus monotemas.
Quizás esté sea el momento para poner freno a ese "abandono" hacia tu pareja por tu parte, hay varias cosas que pueden ayudarte a retomar vuestra vida de pareja antes del huracán embarazo:
  • Pregunta cada día por cómo se siente, que note que sus cosas siguen importándote tanto como antes.
  • Pídele ayuda con tareas de las que siempre te has encargado tu, hazle ver qué le necesitas a tu lado para afrontar cada una de las cosas que están por venir.
  • Hazle participe de cada decisión a cerca del bebé, el nombre, la decoración de la habitación, etc. No atosigues, hay más temas para tratar aparte de vuestra futura maternidad y/o paternidad, pero que sienta que sus decisiones importantes tanto como las tuyas.
  • Dedicaros un día a la semana para hacer algo especial vosotros solos, sin hablar de marcas de pañales, vinilos de pared, cuentos infantiles, etc. Podéis ir al cine, salir a cenar, teatro, un buen concierto.
  • Dedica algo de tiempo al día (sólo unos minutos, que nos conocemos), a que creéis un vínculo entre tu bebé y tú pareja. Que se recueste en el sofá sobre tus piernas y le hable a tu tripota, le ponga su música favorita, le lea cosas que le gusten y le acaricie a través de tu piel. Así sentirá que una de tus prioridades es hacerle también participe de este embarazo sin atosigarlo, y le podrás hacer sentir lo importante que es para tí que creen un vínculo antes de nacer.
  • Pide que te acompañe a las citas médicas y anima a que haga preguntas si tiene la necesidad.


Estoy segura que se te ocurren mil ideas más para involucrar a tu pareja en esta aventura sin llegar a saturarle. Así que suerte y al lío.

miércoles, 20 de junio de 2018

La ansiedad en el embarazo. Como afecta a tu bebé y como tratarla.

Aunque no es algo que suela tratarse ni hablarse entre mujeres, el numnúm de estas que sufren ansiedad durante el embarazo es altísimo. Hay muchos factores que pueden dispararla: problemas en el trabajo, económicos, familiares, con tu pareja, miedos durante el embarazo o el parto, la casa, e incluso una pequeña discusión con un vecino sobre el tendal. Recuerda que tus hormonas pueden hacer de las suyas, y lo que antes podías enfrentar sin problema, quizás ahora te supere. Una de las causas más comunes de ansiedad durante en embarazo es el miedo a que algo salga mal durante este, que el bebé sufra alguna malformación o se interrumpa. Es algo contra lo que no puedes luchar, tan solo esperar los resultados de pruebas, ecografías, etc. Y eso no ayuda a calmar tus nervios. Mami esto lo llevaba muy muy mal como ya os contamos en la entrada de "miedos durante el primer trimestre de embarazo", su trabajo no ayuda, y bueno, para que engañarnos, su carácter algo paranoico tampoco, menos mal que siempre está Mamá para dar algo de tranquilidad a todo. Según progresa el embarazo los miedos van cambiando, hasta el tercer trimestre, que es el parto el que provoca el mayor estado de ansiedad. Nosotras aún no hemos llegado a eso, y trataremos de afrontarlo con mucha preparación, alternativas, y quién sabe que más.


No te vamos a decir que olvides todas esas cosas, primero porque es imposible olvidarlas, y segundo porque para lograr una tranquilidad tan necesaria tendrás que enfrentarte a ello para solucionarlo. Es muy importante intentar mantener el estrés y la ansiedad a raya durante el embarazo porque puede tener efectos nocivos para tu bebé, cómo por ejemplo:
  • Desarrollo lento del feto
  • Bajo peso al nacer
  • Parto prematuro
  • Malformaciones congénitas
  • Problemas en el neurodesarrollo : hiperactividad, déficit de atención, autismo, desarrollo lento de métodos lingüísticos, etc.

Aúnque la ansiedad puede afectar a tu bebé en cualquier momento de la gestación, según varios estudios se ha comprobado que hay más riesgo de que el efecto neurotóxico del cortisol materno atraviese la placenta entre las semanas 12 y 22 y durante la semana 32.
Para tratar de reducir los factores de estrés puedes probar con seguir unas simples pautas:
  • Cuida tu salud y tú alimentación, es algo sencillo y básico. Si te alimentas de productos saludables le ofrecerás a tu bebé todos los nutrientes para un buen desarrollo. Y cuánto más en forma estés y mejor salud tengas, mejor afrontarás el embarazo y el parto.




  • Lleva a rajatabla el calendario médico, acude a cada visita con tu matrona, obstetra o ginecologx. Realiza cada una de las pruebas y analíticas que te pidan y trata de seguir sus indicaciones. Así tendrás resultados fiables y si hay algún problema se podrá tomar las medidas correspondientes. Si algo no te convence, pregunta, insiste en que te den más información al respecto y si aún así sigue sin hacerlo, busca una segunda opinión.

  • Trata de que la fuente de información sea siempre fiable, no hagas casos de habladurías, dichos populares u opiniones de la gente, mucha tratará de darte consejos y decirte cómo llevar tu embarazo, siempre con toda su buena intención, pero en muchas ocasiones la desinformación que tienen provocarán en ti más dudas, miedos, y una idea equivocada sobre el proceso. Recuerda que cada embarazo es único, y el tuyo no tiene porque ser como el de nadie.
  • Rodéate de gente que te haga sentir bien, y apóyate mucho en tu pareja,  trata de mantener a la gente tóxica lo más lejos que puedas.
  • Si sigues trabajando y eso te provoca malestar, habla con tu médico haber si puedes adelantar tu baja algo.
  • Compartir este proceso con tus amigos perros o gatos ayudara a controlar tu ansiedad. Puedes echar un vistazo a la entrada "ventajas de tener gato durante el embarazo" y "ventajas de tener perro durante el embarazo"
  • Para prevenir disgustos económicos, no te dejes llevar por las hormonas o esos caprichos, no compres todo lo que veas que te guste, trata de recopilar cuantas más cosas mejor heredadas, tu bebé no será menos querido por ello, y así te quitarás una preocupación de encima.
  • Identifica cuáles son las actividades que te hacen sentir bien y trata de realizar una rutina diaria con ellas. En nuestro caso la actividad física (pasear, nadar, etc),  escribir, cocinar, comer cada pocas horas y ejercer como marujx de la casa funciona. También hemos tratado de identificar cuáles son las cosas que NO nos sientan bien: cómo comidas muy copiosas, el sedentarismo, la actividad física muy alta, los olores fuertes, las conversaciones con gente que dan consejos desinformados o desafortunados, etc.


Nuestro caso:

Cómo ya hemos dicho Mami se angustia muy rápido, así que lo de  seguir el calendario médico y las pruebas no ha sido un problema nunca. Aunque su  memoria ya empieza a fallar (dicen que es algo muy común durante el embarazo, se está más despistada), lo lleva todo apuntado en su carpetita, su agenda de embarazo y el teléfono. Los resultados de todas las pruebas a las que tuvo acceso han salido perfectos y las ecos maravillosas nos han dejado ver a un pequeño más que sano. Siempre ha sido una persona deportista y cuida la alimentación más que antes (en casa seguimos una dieta vegetariana y vegana y ahora no iba a ser menos). De manera que nuestro día empieza siempre igual: desayunamos todos juntos en el salón, hacemos la cama y ventilamos la casa miéntras Mamá recoge los platos y el salón, se ducha y ella se va a trabajar con uno de los perros (a Mami le cuesta ya poder hacerse cargo de los tres en la calle) barrer y fregar cocina, ponemos correas y nos vamos a andar, 5km después volvemos a casa, Mamá se pone el bañador y se va a la playa a andar otros 5/7 km y a nadar un poco, vuelta a casa a hacer la comida y poner lavadora, esperamos a Mamá y comemos de nuevo todos juntos, las tardes varían bastante, pero las afrontamos siempre todos juntos en familia. A la gente ya le hemos dejado claro que estamos encantadas de intercambiar experiencias, pero no queremos ni su opinión ni lo que creen o consideran que debemos de hacer. El sentir al bebé tan a menudo, como responde a nuestras voces y caricias, también nos da mucha tranquilidad. Llevamos de baja desde la semana 18 y el no trabajar , sobretodo por los traslados en coche, nos relaja bastante. Respecto a las compras, apenas hemos tenido que gastar, hemos tenido la tremenda suerte de que nos han dado prácticamente todo lo que necesitabamos y nos ha hecho sentir muy afortunadas y queridas, mil gracias.

Todo esto ayuda a llevar un embarazo sano y a tratar de mantener la ansiedad a raya. Aunque como ya hemos dicho, en este estado es algo difícil, ya que todo nos afecta de forma diferente, y de vez en cuando no es raro encontrarse a Mami en la cama llorando porque algo la ha cruzado los cables, pero son cosas que ocurren durante el embarazo, tratar de afrontarlo con las mejores herramientas que dispongamos es la mejor solución, y normalmente son las personas que tenemos más próximas, las que con un simple abrazo pondrán fin a ese mal rato.


Si ves que aún así tu estado no mejora, ponte en contacto con tu médico, no permitas que la ansiedad te gané y te arrastre hacia una depresión o un estado permanente de angustia.

Las críticas en la crianza con apego